En la punta del viento.

Anclas de la mente

Por Alberto Levy

La gente se acostumbra a informarse siempre a través de los mismos medios de información. Esto la condiciona. Y cuanto más condicionada está, más se refuerza el proceso. Sufrimos de percepción selectiva. Además, la gente se acostumbra a priorizar siempre igual la información que recibe. Y, además, la gente tiende a ser permeable a la información que le confirma lo que sabe y lo que piensa y a rechazar lo que no sabe o lo que duda. Esto encajona la capacidad de innovación.

  1. ¿Cómo puede usted romper este círculo?
  2. ¿Cómo puede hacer para “mirar desde afuera” de su propia forma de pensar?
  3. ¿Qué otras fuentes de información deberían ser tenidas en cuenta, aunque le resulten totalmente repugnantes a sus propias opiniones?
  4. ¿Cuánto se debe invertir en más información?
  5. ¿Qué información le sobra?
  • Mayor preocupación por el todo que por las partes.

La mayoría de las empresas (cuanto más grandes, peor) están organizadas verticalmente según el ordenamiento funcional. Esto es muy eficiente, por ejemplo, para aprovechar la especialización en los trabajos repetitivos. Pero no sirve para la anticipación. Ni para la innovación. Ni para detectar nuevas oportunidades. Porque no sirve para aprender lo nuevo.

  1. ¿Cómo soluciona usted este problema?
  2. ¿Cómo se mejora la comunicación entre los diferentes grupos y sectores?
  3. ¿Cómo se evitan las quintas, las visiones-túnel y los compartimentos estancos?
  4. ¿Cómo se soluciona que cada sector tenga la cultura interna (ideología) adecuada, pero que haya una cultura total unidireccionalizada?
  5. ¿Cómo se tiene en cuenta que si hoy se opera en una parte de la empresa, esa intervención puede ser perjudicial, hoy o mañana, en esa misma parte o en otra?
  • Una mentalidad sintética en lugar de exclusivamente analítica.

Las organizaciones deberán soportar el tremendo dilema de que las cosas son cada vez más complejas. Esto requiere trabajar mediante otra manera de pensar. La Dinámica Empresarial requiere otra manera de pensar.

  1. ¿Qué opina?
  2. ¿Qué opina su gente?
  3. ¿Quién opina qué?
  4. ¿Qué sector piensa que esto no lo afecta?
  5. ¿Qué cargos deben ser cubiertos con mentalidades analíticas y cuáles con mentalidades sintéticas?
  6. ¿Cuándo es el momento de dejar de pensar para poner manos a la obra?
  7. ¿Cuándo es el momento de parar lo que se está haciendo para poder reflexionar sobre lo que se hizo y sobre lo que se debe hacer?